viernes, 8 de noviembre de 2013

Admin

Famoso Caso Siekavizza, casi llega a su fin capturan a Roberto Barreda en México


Desde hace una semana se recibió información vía correo electrónico sobre el paradero de Barreda, quien se encontraba huyendo de la justicia.
La información llegó vía electrónica de manera anónima a Voces por Cristina y la Fundación Sobrevivientes, que indicaban de la presencia del esposo de Siekavizza y de la asistencia de los dos niños a una escuela en Mérida, Yucatán.
Siekavizza, quien presuntamente murió a manos de su esposo, desapareció en julio de 2011; un mes más tarde, Barreda huyó con sus hijos María Mercedes y Roberto José.
En septiembre de 2011 el Juzgado Décimo Penal ordenó el embargo de tres fincas de Barreda de León. El Ministerio de Gobernación impuso una recompensa de Q50 mil por información que llevará a su captura.
----
ESPECIAL: Doce meses, doce Cristinas 
---
A finales de junio pasado, se llevaron a cabo 20 exhumaciones en el cementerio de Villa Canales en busca del cuerpo, las cuales dieron resultados negativos.
A finales de julio, se continuó con la búsqueda en un cementerio en San Antonio La Paz, El Progreso, donde el MP ha sospechado que se puede encontrar el cadáver.
El día 19 de agosto, el Tribunal B de Mayor Riesgo ordenó que se archive el expediente contra Humberto Rodas Aguilar y Mauricio Castillo Pérez, compañeros de trabajo de Barreda.
La jueza Carol Patricia Flores otorgó el pasado 25 de marzo último la libertad bajo fianza de Q10 mil a la exmagistrada Beatriz Ofelia de León, madre de Barreda, quien es procesada por este caso.
De León fue capturada y sindicada de obstrucción a la justicia al ayudar a su hijo a borrar evidencias, no obstante, el 26 de septiembre de 2012 laCorte resolvió cambiar el delito por el de amenazas, contra Petrona Say Velásquez, trabajadora de la casa de los Barreda Siekavizza, quien declaró ante jueces y aseguró que Siekavizza está muerta.


ALGUNOS DATOS DE ROBERTO BARREDA

Roberto Barreda integró una sociedad fraudulenta para comprar y vender propiedades

El hombre más buscado por la desaparición de Cristina Siekavizza fungió como gerente financiero del Infom de 2000 a 2001. En ambos periodos, la Contraloría de Cuentas hizo reparos por el mal manejo de Q227 millones. Tras dejar el cargo, Barreda constituyó una  sociedad con 2 mujeres que no existen. El grupo posee 2 propiedades valoradas en Q3.5 millones. 
  
Ampliar imágenEPFoto:  elPeriódicoRoberto Barreda y Cristina Siekavizza en una foto de archivo de 2010.

Antes de convertirse en el principal y único sospechoso de matar a su esposa, Roberto Barreda de León ya tenía cuentas pendientes con la ley. Había constituido la sociedad Caserta, cuyas socias no existen en los registros civiles, y con la que compró y vendió bienes inmuebles por más de Q5.3 millones. Años atrás fungió como gerente financiero y subgerente del Instituto de Fomento Municipal (Infom), de 2000 a 2001, y en ambos periodos hubo señalamientos por el mal manejo de Q227 millones. 

Las opacas gestiones de Barreda estuvieron en la sombra, y de no ser porque en julio de 2011 huyó con sus 2 hijos y se convirtió en prófugo internacional, habrían permanecido así. 

elPeriódico constató que quedaron pocos, pero reveladores rastros de los pasos tambaleantes de Barreda por la gestión pública. 

Su ingreso al Infom

A sus 23 años, Roberto Barreda fue nombrado gerente financiero del Infom, en abril de 2000. Era estudiante del noveno semestre de Administración Empresas de la Universidad Rafael Landívar, y no llenaba los requisitos para ocupar el puesto. Pero bastó una anotación en un post-it para obtenerlo, con un sueldo mensual de Q11 mil. El papelito decía: “Julio: El Ing. Reyes me pidió contratar al Lic. Barrera (sic) como gerente administrativo-financiero”. 

Julio era Julio Salvador Contreras Amaya, el gerente general, el “Ing” era Francisco Reyes Wild, presidente del Infom e hijo del entonces Vicepresidente de la República. Barreda no era licenciado, pero iba bien recomendado. 

La lista de referencias personales de su currículo vitae la encabezó el propio Reyes Wild. Le seguían un empresario, un magistrado de justicia, un corredor de de bienes raíces y varios gerentes de entidades bancarias y crediticias. 

Barreda laboró en el Banco G&T como capacitador en 1995. En 1996 fue corredor de la corporación bursátil Óptima y un año después, encargado de finanzas y corredor de Lafise. Antes de laborar en el Infom también ocupó la subgerencia de la casa de bolsa Agrovalores,  fue ejecutivo financiero del desaparecido Grupo Pro y asesor financiero de Risdesa.  

Hoy, Barreda es un impresentable, pero  en 2000 habría sido referido por sus contactos como un joven “correcto, diligente y educado”. Un hombre trabajador y bastante ambicioso. Todos los referidos por Barreda en su currículo  consultados por este medio pidieron no ser citados . Confirmaron que lo conocían, algunos desde que Roberto era niño, pero aseguraron que nunca trabaron amistad con él. 

Barreda fue gerente financiero del Infom durante 12 meses y se integró tan bien que le dieron jugada como delantero del equipo de fútbol. A los 23 años era un muchacho soltero, de complexión mediana, alto (de 1.82 metros), de cabello y ojos castaños. Había estudiado la primaria en el colegio Metropolitano y la secundaria en el Liceo Javier. Era devoto católico y miembro de la Hermandad del Señor Sepultado de Santo Domingo. 

Cuando llegó al Infom, durante la presidencia de Alfonso Portillo, su madre Beatriz Ofelia de León era magistrada de Sala de la Corte de Apelaciones de Trabajo. Cinco años después, presidiría el Organismo Judicial. Su padre, Roberto Barreda Valenzuela, fungía como titular del Juzgado Décimo de Instancia Civil y años después sería magistrado de Sala de Apelaciones del Ramo Civil. 

En abril de 2001, Roberto Barreda fue ascendido a subgerente general del Infom, con Q15 mil 220 de sueldo. En esa época, un exjefe de Barreda recuerda que se lo encontró en la calle y le asombró verlo en un BMW y con un Rolex en la muñeca. 

Barreda presentó su carta de renuncia “irrevocable” a Reyes Wild “por motivos personales” en agosto de 2001. 

No fue posible determinar por qué se fue. Pero sí se pudo corroborar que los informes  que rindió la Contraloría General de Cuentas (CGC) sobre la ejecución presupuestaria de 2000 y 2001 enlistaban una serie de hallazgos que involucraban a Barreda y a otros altos funcionarios de la institución. 

“Se perdió”

El informe de la ejecución presupuestaria del Infom de 2000 estaba perdido en la Contraloría y en el Congreso. A solicitud de elPeriódico, la CGC emprendió la búsqueda y localizó una copia. La del Congreso se perdió para siempre. 

La CGC señaló en sus informes de 2000 y 2001 que en las ejecuciones del Infom de esos años se incumplieron en 15 ocasiones las leyes y reglamentos que la rigen. La institución gastó más de lo que tenía presupuestado, no registró de forma inmediata los intereses generados ni las transferencias presupuestarias. Intentó hacer pagos por bienes y servicios que no se habían contratado. Le concedió un bono único extraordinario a todos los empleados del 220 por ciento de su salario, sin una partida autorizada por el Ministerio de Finanzas, contrató a personal en renglones que no correspondían. En total, las deficiencias en el manejo presupuestario de 2000 y 2001 sumaron Q227 millones. 

Los auditores de la CGC encontraron otras sorpresas. En el año 2001 el Infom aseguró vehículos inservibles y robados por Q264 mil y se perdieron 4 instrumentos de medición topográfica que costaban Q686 mil. Se robaron 74 cheques de la caja fuerte de la Tesorería y 5 fueron cobrados con nombres adulterados (sumaban Q15 mil 600). Descubrieron también que los registros contables se llevaban en hojas simples, vulnerables a la adulteración o falsificación. 

Por esas y otras irregularidades, el informe de 2000 responsabilizó a 16 funcionarios del Infom y el del año siguiente, a 10. Barreda fue incluido en ambos. Sin embargo, en los documentos no se detalla qué sanciones les impusieron. La Contraloría indicó a elPeriódico que, según sus registros, fue sancionado con 2 multas de Q200 cada una en los años 2000 y 2002, pero no es posible saber la causa porque ese dato no quedó registrado. Tampoco se encontraron en la CGC ni en el MP denuncias contra el Infom ni contra Barreda. 

En total, entre malos manejos del presupuesto y los hallazgos detectados, el dinero que podría haberse afectado fue de Q227 millones, el 54 por ciento del presupuesto ejecutado por la institución en ambos años. 

Caserta

Barreda se unió a Caserta en 2006, pero la sociedad es un fraude. Las fundadoras eran Ana Paola Garay Rubio y Wendy Patricia López Palma, 2 capitalinas de 22 y 23 años, que le dieron 90 acciones a cambio de aportar un terreno en el kilómetro 23.5 de carretera a El Salvador. Pero no son personas reales. Ninguna figura en el Registro Nacional de las Personas ni en el Padrón Electoral. Uno de los números de las cédulas, que supuestamente mostraron a la notaria que inscribió la sociedad, pertenece a un hombre que reside en la zona 18. 

Caserta se constituyó en noviembre de 2004 con Q5 mil. La escrituró Mayra Elsa Estrada Pérez. En 2005, las 2 socias nombraron a Lidia María Citalán Vásquez como representante legal. Y el 26 de mayo de 2006, se les unió Roberto Barreda como socio. Estrada se mostró sorprendida cuando este diario le informó que las 2 socias fundadoras no son reales. “Yo las identifiqué correctamente, pero no tengo la facultad ni la capacidad para decidir si una cédula es buena o no”, justificó.

En otras palabras, Roberto se asoció con él mismo, pero, según las escrituras realizó asambleas generales con sus “socias” para nombrar a Karla Ninnet Velásquez López ejecutora especial de Caserta. En otra asamblea de accionistas, se nombró a Barreda como gerente general y nuevo representante legal. elPeriódico no logró localizar a Citalán ni a Velásquez tras varias semanas de búsqueda. 

A partir de 2008, con Barreda de gerente, Caserta compró 3 propiedades: una en Las Alturas, un condominio del club La Reunión Antigua, en Sacatepéquez, ubicado frente al volcán de Agua, y 2 más en la zona 16. Vendió 2 y actualmente es dueño de 2 terrenos valorados en US$454 mil; es decir, más de Q3.5 millones. 

Las propiedades de Barreda no tienen ninguna inmovilización del Registro de la Propiedad. Están libres, a pesar de que la familia Siekavizza pidió desde 2011 que se embarguen los bienes y cuentas de los Barreda para desfinanciar a Roberto y obligarlo a salir de su escondite. 

Barreda y “sus socias” podrían vender los terrenos en cualquier momento a través de la celebración de una asamblea. Dado que Roberto es prófugo, un notario podría visitarlo en donde esté y recoger su firma, sin que eso se constituya un delito. 

Un clóset de sorpresas

Veintitrés días después de renunciar al Infom, Roberto Barreda hizo una compra importante: la del terreno en Casa & Campo por el que pagó Q90 mil, según el registro de la Propiedad, aunque su valor actual en el mercado supera el Q1 millón. Fue el terreno que aportó a Caserta en 2006. 

Ese 2006, Roberto constituyó la sociedad anónima Montelena, junto a Jorge Arturo Stein Andrade, con el objetivo de “realizar toda clase de actividades comerciales, industriales, inmobiliarias y agrícolas”. Stein cuenta que conoció a Barreda a los 9 años y se reencontraron en 2004, cuando ambos trabajaban en el Banco G&T. Roberto era asesor financiero. Dos años después, cuenta Stein, constituyeron Montelena para vender el jugo medicinal Noni, pero el negocio no caminó. Acordaron que Roberto traspasaría a su nombre la S.A., pero no lo hizo. 

Stein recuerda que la última vez que habló con Barreda fue en julio de 2011, cuando los medios lo identificaron como el sospechoso de la desaparición de Cristina. “Pensé que era cortina de humo para desviar la atención del asesinato de Facundo Cabral”, cuenta. Quedaron en reunirse para conversar, pero Stein tuvo que cancelar. Al otro día lo llamó y no le contestó. Roberto ya había huido con sus 2 hijos. 

En julio de 2011, Roberto Barreda tenía 35 años y ganaba Q24 mil mensuales (más comisiones) como gerente general de territorio de la región oriente de Tigo. Su sueldo sostenía una casa en el residencial Los Manantiales, de San José Pinula, una esposa y 2 hijos de 4 y 7 años.  

Cuando Cristina desapareció, las descripciones sobre Roberto abundaron. Lo pintaron como un hombre de conducta agresiva y conflictiva que sometía a su esposa a constante violencia psicológica. Se dijo también a los medios y a la fiscalía que el joven padre llevaba una vida dispendiosa, más allá de sus posibilidades económicas. 

Parte de esa descripción la comprobaron los investigadores del caso Siekavizza el día que allanaron la casa de Barreda y encontraron numerosos pares de zapatos Salvatore Ferragamo en el armario. La marca italiana vende, en promedio, a US$700 cada par. Roberto tenía 16 pares.

Admin

About Admin -

En blogs de Guatemala les informamos de las noticias relevantes de nuestro país, dejanos tus comentarios.

Subscribe to this Blog via Email :

Deja tu Comentario